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jueves, 31 de mayo de 2012

Las mentiras de la oligarquía mediática en el caso del periodista francés Romeo Langlois

“Era un pequeño, modesto laboratorio, como muchos que se destruyen de forma repetida, de un campesino que contaba con esto para sobrevivir, alrededor de esto se contaron muchas cosas inexactas”, aclaró Langlois. Pero para el único diario con cobertura nacional, que es citado por el resto  de los medios colombianos y del mundo, ese hecho se convierte en toneladas de coca, no pasta de coca. Y los productores nos son campesinos sino la guerrilla. Uno de millones de ejemplos de la manipulación y el bombardeo de mentiras que le toca soportar el pueblo colombiano 24 horas del día.
El Tiempo 25 de mayo 2012.


Las mentiras de la oligarquía mediática en el caso del periodista francés Romeo Langlois

(Me retuvieron pero dicen que fui secuestrado…)
Por Dick Emanuelsson

– Romeo, ¿cuál fue el trato que te dieron las FARC?
“Aparte de RETENERME durante un mes, cuando estaba herido, todo el trato ha sido muy bueno”.
Fue la respuesta –que luego extendió con más detalles- de Romeo Langloís, al reportero de Telesur que fue el único medio que transmitía en vivo la entrega del francés a la delegación de la Cruz Roja Internacional y a la ex senadora Piedad Córdoba, que representaba a Colombianos y Colombianas por la Paz.
Fíjense bien la palabra “RETENERME”. Y es citada directamente del video que transmitió Telesur y que se puede ver en este enlace.
En un viaje imaginario cruzamos el Atlántico, caímos en la redacción de El País, del imperio mediático Prisa, en Madrid, para encontrar una sorpresa desagradable.
Me envió el colega y el veterano reportero de guerra, Unai Aranzadi, la siguiente línea:
– TeleSur ha entrevistado en directo y en exclusiva a Romero Langlois y él habla de “mi retención”. Sin embargo El País, tomando la fuente de TeleSur (tal y como reconocen en el propio artículo) cambia las palabras y dice “mi secuestro”, agrega el reportero vasco que acaba de estrenar un nuevo documental, “Colombia invisible”, de 65 minutos sobre las raíces del conflicto en Colombia que pronto será distribuido por MUNDUBAT. Eso sí es periodismo de alto nivel.



LOS MEDIOS DE LA OLIGARQUÍA mediática hoy no se preocupan si son tomados en flagrancia, como en el caso concreto de El País. Deforman, borran y reemplazan las palabras emanadas de la boca de una fuente concreta, como la del colega Langlois. Así manipulan y mienten estos medios con alcance mucho mayor que el de la prensa alternativa que es la que no distorsiona y conoce las situaciones desde su génesis.
Los profesionales mentirosos están en medios como “Radio W”, en Bogota, promueven constantemente la modalidad de “Culpable por asociación”. Si has tenido un artículo publicado, por ejemplo, en la web de ANNCOL, inmediatamente serás catalogado como “pro-FARC”, amigo o directamente colaborador de la insurgencia y te preguntarán como si fuera una fórmula clásica ¿”Qué piensas sobre los secuestros de la guerrilla terrorista de las FARC”?

Cristo y la W
Esto no es nada nuevo, lo hemos visto en otras oportunidades similares, como cuando un colombiano exiliado en Australia recibió una llamada de Julio Cristo de la "W" y desde la emisora en Bogota, insistentemente, trataba de dar la imagen que éste exiliado era de las FARC o por lo menos “cercano” solo por el hecho por haber participado en un programa de Radio Café Stereo, que Cristo y “W” consideraran “emisora de las FARC”.
El colombiano pasó y se transformó por la “W” a ser “un cercano de las FARC”. Y no sólo eso, sino que pretendían que hablara en nombre de la organización armada ya que ya lo tenían como “cercano” a la guerrilla. Y como si fuera poco, cuando el exiliado planteaba descabelladamente un intercambio entre el periodista francés y el reportero sueco Joaquín Pérez Becerra, director de ANNCOL, encarcelado hace un año en Colombia (después de haber sido entregado por Venezuela a Colombia solo por el hecho de presidir un medio alternativo como es ANNCOL), Julio Cristo y la “W” cerraron el saco y ya habían logrado su intención; el francés por el sueco y las FARC como “secuestradores de periodistas”.


Ya el 8 de mayo ya estaba fabricada la no noticia de la “W”. Inmediatamente fue recogida por la agencia española EFE, que además fabricó otra mentira. Decía que “Un comité internacional en favor de la excarcelación de Joaquín Pérez (…) propuso hoy que sea canjeado por el corresponsal francés Roméo Langlois”. El comité nunca había tomado esa decisión pero no les importaba ni a la “W”, ni la EFE o AFP y todas las agencias internacionales que reprodujeron las mentiras o que fuera totalmente desmentida incluso por el mismo Joaquín Pérez y su abogado. Los malos que quedaron con la vergüenza fueron las FARC, ante el mundo mostrado como unos extorsionistas de periodistas civiles. Un gremio internacional se horrorizó y comenzaron a escribir editoriales y crónicas en contra la guerrilla. Y en el estudio de la “W” en Bogota decía Julio Sánchez Cristo con voz marcial: ¡“MISIÓN CUMPLIDA, MI GENERAL”!
Y el caso no termina ahí. La foto para ilustrar “la noticia” es también una foto “NO-FARC”. Las personas encapuchadas son integrantes del inventado “Bloque Cacica la Gaitana de las Farc”. Ésta agrupación falsa fue constituida por marihuaneros, hampas, y ladroncitos con armas no serviles vendidas por los paramilitares en la costa norte colombiana. El “Padrino” de este bloque fue Luis Carlos Restrepo, el llamado “Comisionado por la Paz” de la administración de Uribe junto con varios altos generales y coroneles del ejército. Restrepo esta imputado por la Fiscalía General de la Nación de concierto para delinquir, peculado por apropiación, fraude procesal y fabricación, tráfico y porte de armas, y por la falsa desmovilización, “un fraude orquestado en mayo de 2006 para lavarle la cara a la "Seguridad Democrática" y la Ley de Justicia y Paz de Uribe, en el que se simuló la entrega de un supuesto frente guerrillero”, como resumía Gloria Gaitan, la hija verdadera del lider popular Jorge Eliécer Gaitan. Pero el descaro de los medios como la agencia EFE no tiene límites cuando publican textos mentirosos ilustradas de fotos mentiroras.
EN EL MARCO DE UNA RELAJANTE falta de profesionalidad, irresponsabilidad e irrespeto, poco importaba que el exiliado desde hace 30 años dijera que hablaba a título personal, pues del otro lado del planeta se emitía la “gran noticia” de las corporaciones mediáticas; EFE, AFP, AP, CNN, Reuters, etcétera, dando la primicia más absurda: “Las FARC quieren intercambiar a Langlois por el director de ANNCOL”.
Así nomás, como quien se atribuye la pertenencia de la información “concreta” aunque ésta sea fraguada. Así fue también que en todos los titulares de los medios de Suecia podía leerse esa mentira; hasta la Federación Sindical de Periodistas Suecos abrió su semanario y la edición con las mismas palabras entrelazadas, pero no fue suficiente sino que agregaron que “esto refuerza la sospecha de que Joaquín Pérez, efectivamente tiene una fuerte conexión con las FARC”
Hay un viejo dicho que repitieron históricamente todos los periodistas al enseñar los principios de la profesión y que hoy toma vigencia; “según la noticia que se difunda, se puede destruir vida y honra de una persona si publicas una mentira”. Evidentemente Julio Cristo y compañía, jamás hicieron eco de esa verdad por que son profesionales de destruir vidas al servicio a la oligarquía mediática.


DE TODOS MODOS ESTAMOS seguros que no fue ése el único reproductor de una mentira cuando la liberación del periodista francés. Prácticamente todos los medios de comunicación masivos colombianos, han cometido la misma equivocación, sobre todo cuando acusaron a la guerrilla del “secuestro” del francés, siendo bien conocida la situación que empujó al hombre, luego de siete horas de combate, a tirar el casco y el chaleco militar, alzar sus manos y correr hacia el lado donde combatían los guerrilleros.
Por supuesto, no escatimaron argumentos cuando parcializaban los hechos, decían por ejemplo, “deberían haberlo entregado inmediatamente o por lo menos en un par de días”
Esto mismo fue repetido ante las cámaras de Telesur por Javier Darío Restrepo, mentor en periodismo colombiano.

ESAS DECLARACIONES CONFIRMAN la ausencia de un verdadero y respetuoso cubrimiento del conflicto social y armado en Colombia que debería apoyarse en los principios periodísticos. Los reporteros que hemos estado en regiones bajo control guerrillero, sabemos que nada es tan fácil, los tiempos pueden prolongarse por la misma guerra y la seguridad que requiere un reportero, en ese caso y claro, también la propia guerrilla. El periodista o el editorialista que está detrás de un teclado en Bogotá, analizando desde oficinas confortables, no sabe ni imagina lo que es caminar cinco kilómetros por rutas de tierra y barro como las que atraviesan la selva.
Es más, con el desastre militar que sufrió la expedición en que participaba Langlois, las Fuerzas Militares de Colombia, humilladas, movilizaron miles de soldados y aviones con una flota de helicópteros. Los aviones de espionaje con la tecnología de punta suministrada por el Pentágono e Israel, entraron también en acción rastreando todas las comunicaciones de la guerrilla para obtener una pista.
Por supuesto les jugó una mala pasada un detalle no menor, la insurgencia no es improvisada, sabe muy bien como manejar esas situaciones tanto como creen conocerlas las fuerzas militares y lanzó su orden que como tal, fue cumplida a rajatablas “SILENCIO ABSOLUTO” y la orden abarcaba a las comunicaciones.


EL PERIODISTA FRANCÉS, Romeo Langlois, ha sacado la conclusión más correcta; “hay que seguir cubriendo el conflicto en Colombia”, pero los medios al servicio del Grupo Prisa español, ignoraron la gentileza brindada por Telesur a Caracol y a RCN televisión; prefirieron apagar el audio y comentar ellos mismos los sucesos y lo hicieron fuera de todo contexto como era de esperar.
Sería interesantísimo si a partir de la desdichada situación padecida por el periodista que resultó afortunadamente ileso y salió de su cautiverio en perfectas condiciones de salud y anímicas, tal como ha podido verse en todo el mundo, si a partir de todo este lamentable acontecer se brindara a los estudiantes de comunicación social en cualquier universidad de Colombia, la posibilidad de comparar las transmisiones de Caracol y RCN con los audio realizados en vivo y en directo en el momento en que el periodista se encontró con la prensa, su compatriota y la Cruz Roja.
Deberían agregar, además, el comunicado de la guerrilla y especialmente las declaraciones de los habitantes de la región, calumniados por esos medios falsificadores de la realidad tal y como se ha visto.
Análisis que desarticularía la vieja teoría elucubrada por esa prensa infame que daba cuenta de los poderosos laboratorios de la droga que el propio Langlois se encargó de desmitificar y lo hizo con una sonrisa respondiendo a una pregunta que le formularan, seguramente recordando los títulos y textos de El Tiempo que decía que en lugar, la guerrilla tiene laboratorios que producen toneladas de coca. En realidad, dijo Langlois, era un modesto laboratorio de un campesino que producía poco para la supervivencia.
Toda esta situación trajo el recuerdo de Manuel Marulanda cuando decía irónicamente a los medios citados para presenciar el esbozo de diálogos en San Vicente del Caguán “tienen una deudita con el pueblo de Colombia”.
Hoy fue muy terminante la exposición del comandante de una escuadra del Frente 15, cuando pocos días después de la retención de Langlois y en la que determinaba que se debería iniciar un debate en Colombia sobre el papel del comunicador social en el conflicto social y armado.

¿Periodismo ético? 24 periodistas de Caracol se vistieron 2009 en olivo verde por un día. Una cosa es cubrir las acciones de las FF.AA., otra es “sentirse realizado como soldado de la patria”. Lo mismo ha hecho los colegas de RCN u otros medios colombianos.

DESDE LA REDACCIÓN de ANNCOL hace pocos días nos atrevimos a invitar a colegas y a personas con conocimiento sobre los medios que vienen siguiendo el conflicto colombiano. Jorge Enrique Botero, periodista y escritor resumió con total claridad en la entrevista que le hiciera Radio Nederland:
 “Durante cinco décadas, las FARC han sido totalmente vilipendiadas, deformadas y manipuladas a nivel mediático y ahora consideran que es el momento de poner las cosas en su lugar desde el punto de cómo se cubre el conflicto colombiano”.
Ojala que la situación padecida por el colega Romeo Langlois permita que se encienda una luz de esperanza. Casos como el suyo no deben repetirse, de la misma manera que no debería reiterarse la desinformación como lo viene elaborando la prensa del sistema.
Esa misma prensa que actúa como galón de gasolina sobre el fuego terrible que escupe una guerra entre hermanos que parece no tener fin y que demuestra beneficiar a más de uno.
Por supuesto, ese más de uno nunca es el pueblo.
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Comentario de Álvaro Uribe Vélez, expresidente de Colombia:
"Langlois: una cosa es la curiosidad del periodista y otra la identificación con el terrorismo... Langlois, qué hacía en Colombia, qué relación tenía con Farc? Algunos conocimos que usted sabe engañar".
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Recomendamos a nuestros lectores entrar a la página de "DAS-TERROR", para tener una imagen cuales son las consecuencias de cubrir Colombia como periodista desde todos los ángulos, recomendación que hace el colega francés.

domingo, 20 de mayo de 2012

Columnista colombiana-española de El Tiempo desea la muerte de Fidel y Chávez

La neofranquista Salud Hernández-Mora no solamente elogiaba al dictador Franco. Escribió el prólogo del libro “Mi Confesión”, de Carlos Castaño, el sangriento jefe paramilitar colombiano. También coordinaba el contenido de sus crónicas con Castaño, el asesino No 1 en Colombia. Pero no para ahí la “ética periodística” de la falangista española, hoy nacionalizada colombiana. Tenía canales directos a los salones más secretos del DAS, Departamento Administrativo de Seguridad (la policía política secreta de Uribe). De las manos de María del Pilar Hurtado, jefa entonces del DAS, hoy fugitiva en Panamá y con la facilitación de Bernardo Moreno, secretario general de la Presidencia de Uribe, recibió carpetas en junio de 2008 con información secreta sobre un integrante de la Corte Suprema de Justicia. La tarea era denigrarlo en sus crónicas para neutralizar la intensa lucha del jurista contra los congresistas Uribistas con nexos al paramilitarismo. Y así fue, efectivamente. En El Tiempo, el órgano de la entonces familia Santos, fue publicada el 15 de junio de 2008, en una columna publicada en el diario El Tiempo titulada; “La Paja en el ojo ajeno”. En cualquier medio con ética normal la señora Hernández no solamente había sido despedida sino también, detenida por nexos con el Capo Narco-Paramilitar [1].


Hablar de cierta gente, rebaja.
Coprofagia de la ultraderecha colombiana
Ingrid Storgen y Dick Emanuelsson

Hablar de un personaje tan desagradable como la señora (con perdón de las señoras) Salud Hernández Mora es rebajarse por lo que no vamos a extendernos dando cuenta de su repugnante hoja de vida, apenas pocas palabras que sobran.
Este personaje de la ultraderecha más retrógrada, que si fuera hombre habría que mencionarlo   el “caco” por su habilidad para ejecutar actos delictivos “sin violencia” pero como nació con genitales femeninos diríase de ella, la “caca”, además de gozar de poca simpatía por sus diatribas constantes contra el pueblo colombiano, no deja de sorprendernos con sus análisis de baja estofa, propio de los seres repugnantes que pululan por este mundo despanzurrado gracias a personas como ella. 
Creo que pocos  apelativos se pueden utilizar con tanta precisión para dirigirse a este engendro,  simplemente,  caca, porque hay que ser muy bajo moralmente para, al hacer una análisis de la gravísima situación de guerra en Colombia, utilizar una frase desafortunada como pocas …juega a favor de Santos que Fidel y Chávez están al borde del cementerio… [sic]”

ESTA FRASE ES LA QUE MÁS NOS CHOCA del artículo suyo que adjuntamos, porque considerar que a un presidente le juega a favor la futura muerte de alguien, creo que no resiste el menor análisis.
 Lo preocupante es que la tal Salud “Caca” Hernández Mora es de los analistas del periódico El Tiempo de Colombia, órgano desinformativo y que llega a millones de personas diariamente, lo cual deja bien demostrado por qué la guerra en Colombia no termina, quienes la instigan y permite, además, tener la certeza de quienes son los que se nutren de esa guerra fratricida.
Que no utilizan más armas que la lengua –casi nada, diríamos…- ya que los crímenes los ejecutan desde la boca y desde los aparatos paramilitares aliados, aunque sus manos están “limpias” de sangre…
Grotesca, burda, mamarrachesca, fascista, repugnante, es lo que  brota del centro de las vísceras cuando toca, como en este caso, definir a un personaje tan absurdo que lamentablemente sigue lanzando palabras que al salir de su boca se convierten lisa y llanamente en excremento.
Y parece que la ultraderecha colombiana es demasiado afecta a la coprofagia tal como demuestra esta “caca” andante y parlante.

[1] Nota: http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/las-revelaciones-de-tabares-complican-a-bernardo-moreno/20100724/nota/1331537.aspx
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Honorable 'Timochenko'

Salud Hernández-Mora

Creer que una bomba cambia la decisión del gobierno Santos de negociar con las Farc es de una ingenuidad preocupante.

 
Somos idiotas útiles cuando debatimos sobre las razones y consecuencias del atentado contra Londoño. Porque lo único que en verdad queda de la salvajada de los vasallos de 'Timochenko' es la imagen del niño de diez años abrazado a su mamá, desconsolado, en el funeral del papá; la desolación de la madre que entierra a su único hijo, y la angustia de un chofer que no sabe si podrá seguir trabajando para sacar adelante a su familia. Y queda el registro en las estadísticas de seguridad para que se peleen los dirigentes políticos sobre quién es más eficiente en la lucha contra la barbarie.
Creer que una bomba cambia la decisión del gobierno Santos de negociar con las Farc es de una ingenuidad preocupante. Si no importó que asesinaran a sangre fría a los oficiales Hernández, Moreno, Martínez y Duarte, que estaban encadenados y llevaban cerca de catorce años en cautiverio, ni el secuestro de Roméo Langlois, ni el de los cuatro chinos que trabajaban en una petrolera en Caquetá, ni los bombazos de Toribío o Villa Rica, ni las extorsiones, desplazamientos, narcotráfico y otros crímenes que practican a diario las Farc, ¿por qué iba a modificar el rumbo un petardo que pasado mañana estará olvidado?
El marco legal para la paz va porque va, con el artículo que permite a comandantes de las Farc y el Eln hacer política el día que dejen las armas así hayan cometido las mayores atrocidades.
Si no fuera para concederles amnistías o dejarles que aspiren a cargos de elección popular, ya me dirán para qué diablos necesitan aprobar ese marco pudiendo aplicar la muy generosa Ley de Justicia y Paz. Por tanto, es un proyecto legislativo tejido a la medida de las Farc, como pidió el Presidente, que confía en que 'Timochenko' comprenda que llegó la hora de negociar.
Juega a favor de Santos que Fidel y Chávez están al borde del cementerio, con lo cual a 'Timo' y a 'Iván Márquez', que siguen viviendo frescos en Venezuela, y a la cúpula elena, residente entre Caracas y Cuba, se les acaba la placentera vida urbana y regresar al monte ya no es opción.
También esos capos son conscientes, como lo fue en su día Carlos Castaño con las Auc, de que el narcotráfico controla algunos frentes y cada día resultará más difícil meterlos en cintura. Pero eso no significa que renuncien al terrorismo o vayan a honrar su promesa de no secuestrar. Como vaticinamos algunos, no dejarán de llevarse rehenes ni de poner bombas o causar estragos solo porque sepan que hay un Presidente dispuesto a dialogar.
Si algo aprendieron las Farc es que mientras más duro golpeen, más se le arrodillan el Gobierno y la sociedad. Y ahora cuentan con aliados incondicionales -políticos y líderes de opinión- dispuestos a permitir que su brazo político -la Marcha Patriótica- juegue a la democracia como si fuera un igual.
En este tablero de ajedrez, 'el Paisa', jefe de la Teófilo Forero, es una ficha fundamental, porque es capaz de sembrar el pánico en el Huila, atentar en Bogotá y apoyar las arremetidas en el norte del Cauca con una eficiencia pavorosa. Ese comandante de vieja data, que conoce como pocos el servicio que el terrorismo presta a su causa, seguirá aplicando su estrategia de atemorizar a la sociedad. 'Timochenko' sabe que si él o sus lugartenientes quieren convertirse algún día en unos honorables más, tienen que dejarlo actuar.
Ya lo pensaban Manuel Cepeda y su PC, nada mejor que la combinación de las formas de lucha para conquistar cuotas de poder.
NOTA: ¿Por qué no buscan al prófugo parapolítico Hernando Molina Araújo, exgobernador del Cesar, acusado de homicidio? ¿Cuestión de apellido?
NOTA 2: Mi solidaridad con la esposa, hijos y mamá de Sigifredo. Qué dolor tan tenaz.
@saludhernandezm

martes, 15 de mayo de 2012

Jorge Enrique Botero: “Las FARC salvaron la vida a Langlois”

 

Jorge Enrique Botero.

Jorge Enrique Botero: “Las FARC salvaron la vida a Langlois”

Radio Nederland / Lunes 14 de mayo de 2012
El periodista colombiano Jorge Enrique Botero opina que es “el momento” de realizar el debate sobre cómo se informa sobre el conflicto colombiano. “Esta historia está muy mal contada: no es una guerra entre buenos y malos”.
El pasado lunes, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) emitieron un comunicado en el que condicionan la liberación del periodista francés Romeo Langlois, retenido el 28 de abril, a un “amplio debate nacional e internacional” sobre la cobertura periodística del conflicto armado en Colombia.
 La propuesta fue rechazada de inmediato por los principales medios de comunicación nacionales e internacionales, que exigen la liberación incondicional de Langlois. “Esa condición para liberar a un secuestrado es absolutamente improcedente y colisiona con las prácticas internacionales”, manifestó el presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Gustavo Mohme.
Sin embargo, no todos comparten su opinión. El periodista colombiano independiente Jorge Enrique Botero, autor de varios libros sobre el conflicto en su país, cree que es el momento de realizar este debate. “Durante cinco décadas, las FARC han sido totalmente vilipendiadas, deformadas y manipuladas a nivel mediático, y ahora consideran que es el momento de poner las cosas en su lugar desde el punto de cómo se cubre el conflicto colombiano”, declara Botero a Radio Nederland.
El sub comandante del Frente 14 de las FARC-EP se despide con un militar, prisonero de guerra que es entregado a la Cruz Roja Internacional.
Manipulación informativa
A juicio de Botero, la información que la prensa colombiana e internacional proporcionan sobre el conflicto está desvirtuada y, de ante mano, posicionada. “La información militar y del conflicto en Colombia se basa, en un 98 por ciento, en los datos que suministran el Ejército y las fuerzas militares a los medios de comunicación. Estos medios no confrontan la información y, por lo tanto, la que llega al ciudadano está desequilibrada”, asegura el periodista.
“A mi modo de ver, este conflicto se cubre bastante mal, tanto desde el punto de vista numérico como en la utilización de fuentes. Nuestra historia del conflicto está muy mal contada, los ciudadanos no han tenido acceso suficiente a información, y esto sucede tanto en el campo de batalla como en las zonas campesinas”, asegura Botero. Así mismo, comenta que la reacción de la prensa colombiana al desestimar esta propuesta de las FARC “sólo demuestra que los medios le tienen mucho miedo a ese debate, porque han sido cómplices y actores principales en la gasolina que se le echa diariamente al conflicto, atizando las llamas de la guerra y tocando los tambores del odio, algo que ha causado un efecto bastante desastroso en la sociedad colombiana”.
“No es una guerra entre buenos y malos”
Según Botero, hay dos elementos clave que deberían introducirse en las informaciones generalistas sobre la cobertura del conflicto colombiano. Por un lado, pluralidad de fuentes, y por otro “el uso de adjetivos y de matrices mediáticas que demuestren que la guerra que vive Colombia no es entre buenos y malos”. A este respecto, a modo de ejemplo, menciona que “para la prensa, cuando miembros de la fuerza pública caen en el campo de batalla, son asesinados, mientras que cuando mueren guerrilleros, en el mismo campo de batalla, se habla de abatidos”.
De tal modo, para Botero, el caso de Romeo Langlois, quien fue retenido por las FARC en el departamento de Caquetá mientras acompañaba a unidades del Ejército para filmar un documental para la televisión France 24, “no tiene nada que ver con el secuestro”. Y va más lejos, pues cree que, tal como han sucedido los hechos y según han relatado los testigos, “lo que sucedió en realidad hace 10 días, cuando Langlois quedó en poder de la FARC, fue que éstas le salvaron su vida. Él estaba en grave peligro porque usaba prendas militares y en el fragor del combate era imposible identificar si era o no un civil”.
Según el comunicado de las FARC, el periodista francés está retenido “en calidad de prisionero de guerra”, algo que viola las normas del Derecho Internacional Humanitario (DIH), pues en virtud de esta normativa, los periodistas son civiles protegidos y no se les puede catalogar como prisioneros de guerra. No obstante, Botero señala que “el hecho de que haya caído en manos de las FARC no significa que lo hayan secuestrado. En el comunicado, los guerrilleros informan que Langlois se encuentra en proceso de sanación de la herida que sufrió durante el combate; entonces están buscando las condiciones para devolverlo sano y vivo al seno de su familia y amigos”.
Final feliz
Al igual que Botero, la ex senadora colombiana Piedad Córdoba, directora del colectivo Colombianos y Colombianas por la Paz, confía en que Langlois sea entregado pronto. Sin embargo, el informador apunta que “la responsabilidad de que esta posibilidad sea cierta y rápida depende de que se cesen los operativos militares que hay en la zona, pues el permanente patrullaje que hace el Ejército, y los bombardeos que se están desarrollando dificultan que ese episodio feliz se lleve a cabo con prontitud”.
Escucha el audio completo de la entrevista aquí:
http://www.rnw.nl/espanol/article/botero-%E2%80%9Clas-farc-salvaron-la-vida-a-langlois%E2%80%9D